Reforestación

Rainbow_flag_breeze 2Gracias al aporte de USAID, gestionado por Patrimonio Natural dentro de su programa Paisajes de Conservación, se construyó un vivero temporal en el cual se han propagado más de 3.000 plántulas de árboles nativos que han sembrado dentro de la Reserva y donados a la comunidad.

DSC_4524Hemos dado inicio a nuestro programa de reforestación sembrando 3.000 árboles en nuestro vivero. Estos árboles serán trasplantados durante las épocas de lluvia del presente año. Para lograr este objetivo, estamos realizando una campaña de apadrinamiento de árboles.

Reforestando con las especies nativas contribuimos a preservar e incrementar biodiversidad, además de recuperar y conservar nuestras cuencas.

Si quieres contribuir a conservar el medio ambiente, si quieres dejar tu legado en la tierra, si quieres celebrar tu cumpleaños o simplemente regalar un árbol… Arbolízate y apoya nuestra campaña!

Cada vez más amigos de nuestra reserva deciden plantar árboles para celebrar un nacimiento, un cumpleaños, en memoria de algún ser querido o porque sienten un compromiso con las generaciones futuras.

Gracias a todos y cada uno de ellos por apoyarnos en nuestro gran objetivo de conservar, recuperar e incrementar la cobertura vegetal de nuestra reserva, ejemplo claro de bosque seco tropical y hábitat de muchas especies en peligro crítico de extinción.

7899640024_ac24bcc8e8_bLos árboles, con sus procesos de crecimiento, reproducción y descomposición, contribuyen a garantizar la biodiversidad de las siguientes maneras:

Los árboles promueven el retorno de especies en peligro de extinción.

Los árboles son nuestro mejor mecanismo para la absorción de CO2.

 

Los árboles, mediante la fotosíntesis, son principalmente responsables de proporcionar parte del oxígeno que respiramos y eliminar dióxido de carbono, causante del calentamiento de la atmósfera que conlleva el temido efecto invernadero.

Cada árbol absorbe aproximadamente 25 kg de emisiones de carbono cada año.

Un árbol absorbe alrededor de 1.000 kg de dióxido de carbono durante un período 40 años, y pueden vivir más de 100 años.

Un hecho probado por la NASA muestra que los árboles en los climas tropicales generalmente secuestran hasta tres veces más CO2.

Los árboles protegen el suelo de la erosión.

Sus ramas y hojas detienen el impacto directo de las gotas .El agua, desciende a través de los troncos o cae desde las ramas o las hojas a menor velocidad por lo que tiene más posibilidad de infiltrarse en el suelo. Con ello se consigue que una mayor proporción de agua quede retenida en el subsuelo como reserva y que discurra menos agua sobre la superficie, disminuyendo su efecto erosivo.

Las raíces de los árboles forman también un entramado que sujeta la tierra y ayuda a protegerla.

En los bosques, o en las zonas con vegetación, los minerales de la superficie son arrastrados en mucha menor proporción que en las tierras desnudas. En zonas con pocos árboles, pocos arbustos o poca hierba el agua puede formar grandes surcos y empobrecer la tierra hasta volverla estéril. Los grandes desiertos actuales fueron grandes bosques en el pasado.

Los árboles también actúan de pantalla contra el viento, otro de los factores erosivos muy importantes.

Los árboles detienen la fuerza del viento e impiden que éste arrastre los materiales a otro lugar o que los impulse con fuerza contra el mismo suelo lo que favorece su disgregación. Se ve claramente la importancia del viento sobre el paisaje en los lugares desnudos de vegetación como los desiertos donde el arrastre de la arena por el viento hace cambiar las dunas. En muchas ciudades situadas junto a los desiertos se plantan árboles para impedir el avance de las mismas.

Los bosques también actúan positivamente contra los cambios de temperatura, otro de los factores destructivos del suelo.

Las diferencias de calor y frío entre el día y la noche producen su disgregación y contribuyen a acelerar el proceso erosivo. El sol incide directamente sobre el suelo desnudo y aumenta la evaporación del agua, secando el terreno. En zonas boscosas la humedad del suelo es muy abundante.

Se ha comprobado además que los bosques actúan como moderadores ambientales al mantener en su interior una temperatura no tan extrema como al exterior de los mismos. Los bosques proporcionan más frescura en verano y más calor en invierno. Las diferencias de temperatura entre el interior de un bosque y las zonas adyacentes exteriores pueden llegar a ser de 1 a 3 ºC.

Los árboles proporcionan medicamentos desde hace siglos, en particular para, la malaria, la acidez, el sarampión, enfermedades pulmonares, reumatismo, gripe, la lepra, entre otros.